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Jose Oto 38 ZARAGOZA


El precio del seguro de un coche depende de muchos factores. Podemos nombrar como tal: los años de experiencia de conducción, el número de siniestros en los últimos 5 años, el tipo de vehículo, el uso del mismo, la edad de los conductores, la localidad de conducción habitual del vehículo y el tipo del garaje, entre otros conceptos. Por ello solicitamos ésta información, para poder calcular el presupuesto personalizado.

La respuesta es SI. El vehículo aunque no se desplace puede producir siniestros a terceros (como por ejemplo un incendio) por lo que cada propietario tiene que contratar un seguro mínimo de responsabilidad civil para cualquier daño que se ocasione.

El robo difiere del hurto en la forma de actuación, es decir, en el robo existe fuerza o violencia en las cosas o intimidación en las personas mientras que el hurto es simplemente una sustracción ilegítima en contra de la voluntad de la persona.

Actualmente los documentos necesarios que debemos incluir en la guantera de nuestro vehículo son: el permiso de conducir, ITV al día (pegatina e informe), permiso de circulación.

Anteriormente era necesario llevar el recibo del seguro, hoy en día no es obligatorio, aunque es recomendable llevarlo para evitar errores en la base de datos (fichero FIVA) que consultan los agentes de tráfico.

Es el precio que puede llegar a alcanzar el coche en el mercado, según su antigüedad y estado de conservación y de acuerdo con los baremos del mercado existentes en ese momento.

Contenido es el conjunto de pertenencias del propietario y del resto de las personas que conviven en la casa, y que están dentro de ella. Podemos desglosarlo en: muebles, objetos de uso personal, ajuar, comestibles, ropa, aparatos electrónicos, joyas…

Es importante tasar correctamente el valor del contenido para que ante un posible siniestro, la indemnización se adecue al importe declarado. Por otro lado, el continente son todos los elementos constructivos y estructurales de un edificio o una vivienda, tales como los techos, paredes, tuberías, suelos, instalaciones eléctricas, entre otros.

No, no es obligatorio, se trata de un seguro opcional. A pesar de esto, contratar un seguro de hogar es cuanto menos recomendable para salvaguardarnos las espaldas por cualquier incidente que ocasionemos a terceros y también a nosotros mismos.

El Valor total es la forma de aseguramiento más habitual en los seguros de daños, entre ellos el del hogar. En estos casos la suma o capital que se asegura en la póliza debe coincidir con el valor de la totalidad de los bienes asegurables.

La segunda de las formas de aseguramiento del hogar es a valor parcial. En este caso, al formalizar la póliza del seguro, se debe declarar el total de los bienes asegurados, pero se fija como capital asegurado sólo un porcentaje de ese valor.

La tercera de las formas de aseguramiento del hogar es a primer riesgo, que consiste en asignar un capital asegurado de común acuerdo entre asegurador y asegurado, evitándose así la aplicación de la regla proporcional que veíamos en el artículo anterior.

Es una entidad pública empresarial con personalidad jurídica propia y plena capacidad de obrar. Tiene dos cometidos principales:

-Compensar los “riesgos extraordinarios” (daños producidos a las personas y en sus bienes por determinados fenómenos de la naturaleza, por ejemplo inundaciones o terremotos, o por algunos acontecimientos derivados de determinados hechos de incidencia política o social, como por ejemplo actos terroristas), o la simple quiebra de una aseguradora que deja “tirados” a sus asegurados siempre que las personas estuvieran aseguradas previamente y su aseguradora se exima de cubrirlos, de tal forma que el Consorcio actuaría como un fondo de garantía.

-Cubrir riesgos cuyo aseguramiento sea obligatorio y no sea aceptado por las compañías aseguradoras privadas.

La edad actuarial en el seguro de vida es la edad del asegurado, a efectos de tarificación  del riesgo. Se obtiene tomando como edad la correspondiente a la fecha de aniversario más cercana (anterior o posterior) en el momento de contratar del seguro.

Los seguros de vida permiten que los beneficiarios que el asegurado haya establecido perciban una cuantía económica en caso de fallecimiento o invalidez del asegurado.

Los aspectos que influyen en el momento de contratar un seguro de vida son diversos. Entre ellos, la situación personal, es decir, el estado civil, el número de personas a su cargo, el tipo de actividad que desempeña en el caso de que suponga una situación de riesgo, etc. También debe considerarse la situación económica del asegurado, que engloba sus inversiones, sus deudas o los préstamos que tenga contraídos.

El período de carencia es el período de tiempo, posterior a la suscripción de un contrato de seguro, durante el cual la totalidad o parte de las coberturas del mismo no surten efecto.

 

Las enfermedades o dolencias que los asegurados pueden tener anteriormente a la contratación de su seguro médico se denominan preexistencias. Éstas dolencias pueden provocar que la compañía deniegue la solicitud del cliente o que éste no pueda acceder a determinadas garantías, sin embargo, es imprescindible notificarlas a la entidad. De hecho, si la aseguradora detecta que la enfermedad ya existía con anterioridad a la firma puede cancelar la cobertura de gastos médicos, de aquí la importancia de ser totalmente sincero en el cuestionario de salud que debes rellenar al contratar la póliza, para que en el futuro sepas a que garantías tienes realmente derecho, destinadas a la  cobertura de nuevas patologías. Según la compañía, puede pedir un reconocimiento médico o simplemente un cuestionario.

 

Se define como copago esa pequeña cantidad de dinero que los usuarios de algunas pólizas deben abonar cuando usan un servicio médico y que puede ir desde 1 a 100 euros. En todos los casos, este importe se suma a la prima que se debe abonar el mes siguiente.